Pentágono 5 - 4 Sampa Team
Recordamos por el 1-3 en contra de la primera vuelta, a un rival que con un poco de suerte y concentración se le puede ganar. Lástima que empecemos otra jornada mas con una lista de convocados en cuadro que, poco a poco va a dejando de ser un equipo de circumstancias y una excusa, para convertirse en alineación habitual que acaba luchando de igual a igual contra cualquiera.
También como viene siendo habitual, hemos aguantado muy bien la primera parte, esperando atrás y buscando las contras. Hemos tenido un par de ocasiones claras para marcar pero no ha habido suerte, no las tenian todas con ellos y eso se palpaba en el campo. A la media parte nos vamos con un 1-0 en contra por un desafortunado gol de rebote que nos ha minado la moral.
Empieza la segunda parte y, con el banquillo vacio, se nota. Vamos cansados y el rival empieza achuchando, el equipo se descompone, y más por fallos de concentración que por la calidad del oponente, se avecina una goleada de las que duelen.
Con más corazón que cabeza, nos venimos arriba en un último intento desesperado de sacar algo en positivo del partido. Y es entonces cuando se empieza a notar que el rival no merece humillarnos.
Los goles se suceden, pero al mismo ritmo que se recupera la moral, van pasando los minutos. Tristemente, un rival con dos cambios y una notable ventaja en el marcador, acaba pidiendo la hora y parando el partido como buenamente puede.
El equipo genial, está claro que no ilusiona perder todos los partidos, y menos por la mínima. Está claro que con un poco de suerte podriamos haber ganado. Ya no voy a hablar de quienes eramos, porque los que vienen es porque quieren y van a luchar.
Es porque estamos jugando mejor que en la primera vuelta, porque estamos dando más guerra y porque eso se nota en los resultados.
Se atisba luz, el final del tunel está cerca.